El BANQUETE

Izamos las velas de cáñamo que una vez recorrieron el Mediterráneo sobre las estructuras que las vieron nacer. La secuenciacion repetitiva de este portico inspirado en el telar mecánico encierra una gran mesa, cuyo soporte son rocas de piedra caliza, misma piedra con las que se erigieron las ciudades bañadas por las aguas de Ulises.
El genius loci de este mar cuna de civilizaciones, destaca por su gastronomia y cultura llena de folclore y fiestas que siemprRe empiezan y acaban en una mesa. En el mediterraneo siempre hay hueco para uno mas alli donde las familias se reunen los amigos rien, la musica suena, la panza se llena y el alma tambien.
La mesa esta puesta, que empiece el banquete!

Categoria: Pabellón

Ubicación: Alicante

Año: 2024

Equipo:

Pablo Hernández Vílchez, Carlos L. Lamothe Gea

 

El Banquete

Izamos las velas de cáñamo que una vez recorrieron el Mediterráneo sobre las estructuras que las vieron nacer. La secuenciacion repetitiva de este portico inspirado en el telar mecánico encierra una gran mesa, cuyo soporte son rocas de piedra caliza, misma piedra con las que se erigieron las ciudades bañadas por las aguas de Ulises.
El genius loci de este mar cuna de civilizaciones, destaca por su gastronomia y cultura llena de folclore y fiestas que siemprRe empiezan y acaban en una mesa. En el mediterraneo siempre hay hueco para uno mas alli donde las familias se reunen los amigos rien, la musica suena, la panza se llena y el alma tambien.
La mesa esta puesta, que empiece el banquete!
Concebido como un escenario vivo en torno a la mesa mediterránea, El Banquete es un pabellón efímero que muta a lo largo del día para acoger debates, comidas populares, desfiles y conciertos. La intervención se materializa bajo una estricta lógica de circularidad y residuo cero, empleando materiales de arraigo local con una mínima manipulación para garantizar su desmontaje: madera de pino rescatada de incendios y ensamblada mediante mordazas, roca caliza en bruto que retornará a la cantera, y telas de cáñamo tradicional que extenderán su vida útil en un museo, demostrando que la arquitectura puede ser un acto festivo, consciente y totalmente reversible.

Categoria: Pabellón

Ubicación: Alicante

Año: 2024

Equipo:

Pablo Hernández VílchezCarlos L. Lamothe Gea

FTS

Axonometría Base
1 Cubrición de tela de cáñamo teñida

2 Enjulio – Compuesto por dos perfiles de madera de pino, sección 5 × 2 cm

3 Tensor – Compuesto por dos perfiles de madera de pino, sección 5 × 2 cm

4 Viga de arriostramiento – Perfil de madera de pino, sección 10 × 10 cm, longitud 100 cm

5 Viga de unión – Perfil de madera de pino, sección 10 × 10 cm, longitud 100 cm

6 Pilar – Perfil vertical de madera de pino, sección 15 × 5 cm, longitud 500 cm

7 Abrazadera metálica ajustable de acero galvanizado para unión en seco

8 Tarima – Tablero técnico derivado de madera tipo Superpan

9 Entablado de apoyo para tarima – Entramado de perfiles de madera de pino, sección 10 × 10 cm

10 Apoyo elastómero – Lámina de caucho natural de 20 mm de espesor, para desacople estructural

Origen

Bosques quemados sierra bermeja
Bosques quemados Sierra Bermeja
ploantaciones cañamo vega baja
Plantaciones Cañamo. Vega Baja
cantera de aridos starmus murcia
Bosques quemados Sierra Bermeja

Procesamiento

madera para obra
Aserraderos de Genalguacil
procesameinto-industria endogena callosa de segura
Industria endógena. Callosa de Segura
piedra caliza cantera colina de cimar
Piedra caliza. Cantera Colina de Cimar

producto

uniones mediante abrazaderas
Uniones mediante abrazaderas
uniones mediante velcro
Uniones mediante Velcro
apoyo mediante conectores metalico
Apoyo mediante conectores metálicos

reutilización

madera para obra
Madera para obra
museo del cañamo
Museo del Cañamo
aridos
Aridos

 

Una jornada mediterránea alrededor de la mesa

El Banquete se concibe como un espacio vivo, versátil y en constante transformación. Desde que amanece hasta que cae la noche, el pabellón propone un recorrido sensorial y colectivo que, como en toda tradición mediterránea, gira siempre en torno a la mesa. Un lugar donde la arquitectura se vuelve escenario, hogar, plaza y fogón.

Durante el tiempo que permanezca en pie, El Banquete será un espacio destinado a múltiples usos, abiertos a la diversidad de voces y formas de estar. Desde las 10T hasta las 13h, el pabellón se convierte en ágora contemporánea, acogiendo charlas y encuentros sobre arquitectura mediterránea, sostenibilidad, identidad y modos de habitar. Profesionales, estudiantes y curiosos se reúnen bajo la estructura permeable, que actúa como extensión del paisaje, invitando al diálogo abierto. Entre los ritmos del pórtico, también habrá espacio para exposiciones temporales, que generarán un sutil diálogo visual con la arquitectura.

A mediodía, el olor a fuego y especias toma el relevo. Entre las 14 y las 16h, el espacio se transforma en comedor al aire libre, escenario de comidas populares y eventos gastronómicos donde productores, cocineros y comensales celebran los sabores del territorio. Aquí se cocina, se sirve y se comparte. Porque en el Mediterráneo, todo empieza y termina en una mesa.

Entre las 17 y las 20h, la atmósfera cambia. El cáñamo se convierte en telón, la mesa en escenario y el pabellón en pasarela y galería. Conciertos íntimos, pases de moda y encuentros performativos habitan el espacio como celebraciones efímeras, llenas de cuerpo, ritmo y movimiento.

La jornada culmina, como no puede ser de otra forma, con una gran cena entre amigos. De 21 a 24h, la mesa vuelve a ser el centro, esta vez con un tono íntimo y festivo. Y como en toda buena sobremesa mediterránea, la noche no acaba ahí. A partir de las 22h, la música toma el relevo con conciertos al aire libre, cerrando el ciclo diario entre melodías, conversación y estrellas.

El Banquete es mucho más que un pabellón: es un día entero de celebración compartida. Una arquitectura al servicio de la vida, donde cada momento tiene su lugar y donde siempre hay sitio para uno más.

Ciclo de los materiales: una propuesta reversible, circular y con arraigo local

Este proyecto se plantea desde una lógica de sostenibilidad radical: construir sin dejar huella. Todos los materiales utilizados en la intervención han sido cuidadosamente seleccionados bajo un mismo principio rector: intervenirlos lo mínimo para poder reutilizarlos en su totalidad una vez finalice el montaje. De esta manera, no solo se evita la generación de residuos, sino que se refuerza el valor de la arquitectura como práctica temporal, reversible y respetuosa con su entorno.

Los tres materiales principales —cáñamo, roca caliza y madera de pino— no solo responden a criterios técnicos y ecológicos, sino que también están profundamente vinculados a sus territorios de origen, fortaleciendo así los vínculos entre el proyecto, el paisaje y la memoria colectiva.

El cáñamo, históricamente utilizado en la fabricación de velas de barco por su gran resistencia y durabilidad, forma parte del patrimonio agrícola de la Vega Baja (Valencia). Su cultivo fue tradicionalmente tratado en Callosa de Segura, donde aún hoy se conservan las técnicas ancestrales gracias a una transmisión generacional que resiste al olvido. Prueba de ello es el museo del cáñamo ubicado en el municipio, que acogerá las telas una vez finalizado el TAC, prolongando su vida útil y cerrando así un ciclo que une tradición, sostenibilidad y arquitectura.

La roca caliza proviene de las canteras de Áridos STARMI, una empresa valenciana que ha colaborado en el proyecto cediendo piedras que, en su proceso habitual, serían trituradas para su uso como árido. En este caso, el material se emplea tal cual, sin transformación ni alteración, lo que permite su reutilización íntegra tras el desmontaje del pabellón.

La madera de pino, por su parte, se recupera de los bosques quemados en los incendios de Sierra Bermeja. Actualmente tratada en los aserraderos de Genalguacil, esta madera adquiere aquí una nueva vida gracias al compromiso de la empresa local que la suministra. Su uso en el proyecto se ha planteado cuidadosamente: las uniones se realizan mediante mordazas metálicas, reduciendo al mínimo indispensable cualquier perforación, lo que facilita su desmontaje y posterior reutilización sin merma estructural.

Así, cada uno de los materiales cuenta una historia de recuperación, de mínimo impacto y de máximo respeto. La propuesta no solo construye un espacio, sino también una actitud: la de la arquitectura como acto consciente y reversible.